Creación de un brazo biónico impreso en 3D controlado por la mente con Artec Eva.

Paul Teupel nació sin la mayor parte de su brazo izquierdo. Desde los 3 años y durante toda su vida ha tenido muchos brazos protésicos. A los 12 años, Paul recibió su primera prótesis myoeléctrica (con una mano de Ottobock). Fue un hito para él, ya que era la primera vez que podía agarrar y sostener cosas con su brazo izquierdo. A partir de ese día, se puso la prótesis todos los días. Aún así, este nuevo brazo le permitía doblar el codo sólo 30 grados, lo cual fue una mejora, pero aún así dejaba mucho que desear.

Paul se convirtió en paciente de Sanitätshaus Klinz de Bernburg, Alemania, a principios de la década de 1990, poco después de la reunificación de Alemania, y ha estado trabajando con el técnico ortopédico de la empresa Carsten Suhle desde 1997. Un día de la primavera de 2017, con un plan para crear un nuevo e innovador brazo como parte de su tesis doctoral, le dijo a Paul que no se acostumbrara al brazo protésico que tenía: «Vamos a hacer uno para ti que será mejor que todo lo que hayas probado o incluso visto, ¿qué dices? Paul aceptó con entusiasmo, y en el transcurso de los siguientes 5 meses, mientras trabajaba estrechamente con Carsten, el brazo biónico de Paul se convirtió en realidad.

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